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viernes, 27 de mayo de 2011

11 de enero de 1893 Sobre lo acontecido a causa de las deudas

EN LA CASA CONSISTORIAL
A hora más adelantada que de ordinario, a causa de haber celebrado previamente una extensa conferencia los señores concejales, empezó ayer la sesión del Ayuntamiento, que fué presidida por el señor Tort y Martorell.
Leída y aprobada que fué el acta de la anterior, el señor presidente dirigió la palabra al consistorio, diciendo, que al tomar posesión de la alcaldia tuvo que ocuparse de un asunto digno de detenido estudio, cuyos precedentes eran los siguientes:
Encontróse el señor Porcar con que el Ayuntamiento había autorizado la emisión de láminas de la deuda municipal por valor de seis millones de pesetas, debiendo destinarse su importe á pagar distintas deudas. Más como quiera que estas no podían pagarse en láminas sino en metálico, el señor Porcar contrató algunos préstamos dando láminas en garantía y pagando las deudas, aprobadas por el municipio, con aquel metálico.
-Que al tomar el actual presidente posesión de la alcaldía fué requerido por el notario señor Soler y Pía, quien le notificó que aquel día vencía el plazo para el pago de un préstamo hecho al Ayuntamiento por don Agustín Massana de valor 250.000 pesetas, garantido con láminas de la deuda municipal, añadiendo que el señor Massana, deseando no poner en apuro al Ayuntamiento, había ofrecido conceder un plazo prudencial para el pago.
Que entonces se enteró oficialmente el señor Tort, de si era cierto el contrato y de cuando se había verificado; de si los títulos dados en garantía eran propiedad del Ayuntamiento; si habían ingresado en caja las 250.000 pesetas; de la aplicación que se les había dado y de si había otros prestemos u operaciones análogas. Que el contador municipal manifestó que efectivamente eran ciertos todos los extremos; que el contrato con el señor Massana se había efectuado en 28 de Noviembre del año último y que además del pagaré citado existían otros que, junto con el anterior, sumaban la cantidad de un millón de pesetas.
Terminó diciendo el señor Tort, que atendida 1a importancia del caso, había creído conveniente someterlo á la consideración del consistorio. Concedida la palabra al señor Porcar, dijo éste que durante su gestión como alcalde se había encontrado con verdaderos apuros monetarios, por tener que satisfacer varias obligaciones de carácter ineludible, careciendo de metálico para ello.
Que en esta situación pidió antecedentes respecto a lo que se había hecho en ocasiones análogas y resultó que en varias sé habían pignorado láminas para atender a necesidades urgentes, por cuyo motivo se decidió llevar a cabo la operación de que había dado cuenta el señor Tort y Martorell.
Dijo el señor Porcar que había guardado absoluta reserva sobre la citada operación a fin de que no se quebrantara en lo más mínimo el crédito del Ayuntamiento. Que las obligaciones que tenían que cubrirse, entre las cuales figuraban el pago de cupones de la deuda municipal, eran de carácter tan urgente que no admitían demora de ninguna especie. Que la situación en que se halla el Ayuntamiento, respecto de este asunto, no es debida más que á la duda de si pueden ó no prorrogarse los vencimientos de aquellos préstamos, no a que los prestamistas pongan obstáculos ni cortapisas á dicha prórroga.
Concluyó diciendo que a su juicio no solo había cumplido con su deber, sino que había hecho un beneficio á Barcelona y que estaba dispuesto á responder de todos los cargos que pudieran dirigirsele.
Usó á continuación de la palabra el señor Mas Yebra diciendo lo siguiente:
Que en el presupuesto adicional figuraba entre los ingresos la emisión de doce mil láminas con cuyo producto habían de pagarse varias obligaciones, entre ellas los cupones de la deuda municipal, que era el principal motivo para el cual se crearon aquellas láminas, que en realidad solo lo son en el nombre.
Dijo que a su juicio el Alcalde tenia perfecto derecho para pignorar aquellas láminas, porque si estaba facultado para enagenarlas también lo tenía para darlas en garantía, porque el que tiene derecho para lo más tiene derecho para lo menos.
Prescindiendo, no obstante, de sí el Alcalde tenia ó no este derecho, es lo cierto, añadió el señor Mas, que una vez vencidas las obligaciones, si no se satisfacen tendrían que venderse los valores dados en garantía, lo cual podría ser causa no solo de su depreciación en el mercado, sino del descrédito municipal, por cuyo motivo entendía que era preciso adoptar alguna medida que lo impidiera, a cuyo objeto él y varios compañeros presentaban la siguientero prosición, que leyó el secretario:
«Resultando que el Alcalde don Manuel Porcar y Tió, para atender al pago de deudas ineludibles del Ayuntamiento, que debían satisfacerse precisamente en electivo metálico, tomó á préstamo la cantidad de un millón de pesetas, con garantía de obligaciones del empréstito municipal, habiendo ingresado en las arcas comunales la expresada cantidad y habiéndose ésta aplicado á los referidos pagos, según informe del contador municipal de 29 de Diciembre último, unido al expediente formado por la alcaldía; Considerando que prescindiendo de toda clase de cuestiones de procedimiento es lo cierto que dichas operaciones fueron llevadas á cabo con el patriótico deseo de evitar quebrantamiento del crédito de la ciudad, y que, aprovechadas y empleadas en el pago de deudas legítima, las cantidades que produjeron, debe reconocerse la lealtad y celo con que dichas operaciones se llevaron á cabo;
Considerando que en los momentos actuales comprometidos en las mismas los valores dados en garantía, interesa al Ayuntamiento adoptar una resolución que evite todo perjuicio á los intereses del Municipio;
Considerando que imposibilitado el Ayuntamiento de devolver de momento las sumas presentadas, sino han de desatenderse obligaciones tan sagradas como las que motivaron aquellas operaciones y estando al mismo tiempo interesado en que no se echen á la plaza en las actuales circunstancias de pánico bursátil los valores dados en prenda, para evitar una grave, aunque ficticia depreciación de las mismas, se impone la prórroga de las expresadas obligaciones de crédito;
Tienen la honra de proponer al Ayuntamiento que se sirva acordar que, sin aceptar las responsabilidades á que quizás pudieran dar lugar los hechos consumados de las expresadas operaciones, se autorice al señor alcalde presidente para que en nombre y representación de la corporación municipal gestione con los interesados y con su aquiescencia, firme la prórroga de los préstamos de que se ha hecho mérito, limitada á los tres que vencen primero, importantes 600,000 pesetas, mediante la firma de las oportunas pólizas y el pago de los correspondientes intereses á razón del seis por ciento anual.»
Habiéndose presentado una enmienda suscrita por el señor Valls suspendióse la sesión para ver si los firmantes de la proposición la aceptaban. Reanudada la sesión manifestaron aquellos que aceptaban la enmienda.
Puesta á votación nominal la proposición, junto con la enmienda, fué aprobada por 19 votos contra 7.
Dijeron si los señores Fosas, Bastinos, Sorribas,. Molins, Montero, Plaza, Roca Fuster. Fábregas, Carreras, Fábregas Sauri, Cátala, Faura, Mascaró, Valls, Heredia, Vigo, Mas Yebra. Blanch, Porcar y Tort. Dijeron no los señores Schwartz, Comorera, Despax, Rius, Poggio, Fita, Jumó.
Usaron de la palabra para explicar su respectivo voto los señores Bastinos, Sorribas, Roca Fuster, Poggio, Schwartz, Plaza y otros, viniendo á decir los que votaron en pro que lo habian hecho por considerar deber de patriotismo impedir á todo trance que se quebrantara el crédito del Municipio, y los demás, que votaron en contra, porque entendían que con la proposición se convalidaba lo hecho por la alcaldía.
A continuación, se aprobaron varios dictámenes de interés exclusivamente particular y no habiendo número suficiente de señores concejales para tomar acuerdos válidos, levantóse la sesión á las ocho menos cuarto.

23 de Febrero de 1893 Dimisión del cargo de concejal

A las diez de la mañana de ayer se reunió la I Comisión provincial, convocada prevíamente por el Gobernador civil, para tratar acerca de las dimisiones presentadas por algunos concejales suspensos.
La reunión volvió á reanudarse por la tarde, acordando aceptar las dimisiones que del cargo de concejal han presentado los señores den Javier Ton y Martorell, don Juan Antonio Sorribas, don Manuel Porcar y Tió, don Francisco Mascaró, don Modesto Fossas y Pi, don Aureliano Plaza, don José Sala, don Adolfo Más Yebra, don Antonio Bastinos, don Jaime Blanch, don José Montero, don Domingo Catalá, don Joaquín de Molins y don Pablo Faura.

10 de Marzo de 1893 Sesion del Ayuntamiento de Barcelona

Después se dio cuenta de un oficio del alcalde al ayuntamiento, relativo al asunto de la pignoración de las láminas de la Deuda municipal, realizada por el exalcalde señor Porcar y Tió, acompañando á dicho oficio el informe emitido por el letrado asesor del ayuntamiento:
El señor Rufart, basándose en las razones expuestas por el letrado asesor en su dictamen, presentó una proposición estableciendo las siguientes conclusiones:
«Primero: Que el ayuntamiento entiende y declara, que los contratos celebrados por el señor alcalde don Manuel Porcar y Tió, objeto del expediente acompañado con la comunicación de la Alcaldía de que se ha dado lectura en la presente sesión, son nulos, y que por lo tanto no acepta obligación alguna derivada de aquellos actos».
«Segundo: Que el Ayuntamiento acuerda se requiera inmediatamente por el señor Alcalde presidente á las personas á quienes fueron entregadas láminas de la última emisión municipal, en concepto de pignoración ó garantía de los aludidos préstamos, para que las restituyan desde luego á la corporación municipal,
y que en el inesperado caso que no practicaran aquellos interesados dicha restitución, se proceda á exigirselá por la vía judicial, si fuere procedente, previo el informe de dos letrados que previene la ley.»
«Tercero. Que por lo que concierne á las cantidades que hayan ingresado en la caja municipal con motivo de los citados préstamos, el Ayuntamiento acuerda que por la comisión de Hacienda se practique la liquidación que corresponda, y que se consignen oportunamente en presupuesto las partidas necesarias para poder pagar la deuda que resultare con arreglo á derecho.»
Dicha proposición á instancias del señor Passarell quedó sobre la mesa.
Habiendo transcurrido con exceso las horas reglamentarias, se levantó la sesión á las ocho y quince minutos de la noche.

Una sesión reciente del Ayuntamiento de Barcelona

11 de Julio de 1893 Debate sobre impuestos a los balnearios

Ayer mañana se reunieron en casa del señor Porcar y Tió los propietarios de los manantiales salutíferos de Cataluña, para ocuparse acerca del impuesto de 15 céntimos con que se gravan los envases.
Por unanimidad acordaron los asistentes á la reunión elevar una exposición al ministro de Hacienda pidendo que suprima el referido impuesto, y telegrafiar á la comisión catalana de diputados á Cortes y senadores para que apoyen la petición formulada en la referida solicitud.
De presentar la citada exposición se encargará el diputado á Cortes por Arenys de Mar, señor Planas y Casáis.
Además, los propietarios acordaron constituirse en sindicatura, bajo la presidencia de don Manuel Porcar y Tió, y escribir á los diputados y senadores señores Planas, Nicolau y Torres (don Pedro Antonio) solicitando su apoyo.

1 de Agosto de 1893 Desde Tortosa

El señor Porcar y sus proyectos.—Tenemos entre nosotros, hace algunos  días, con su  apreciable y simpática familia, al Excmo. señor don Manuel Porcar y Tió, con el objeto de  veranear en su deliciosa posesión titulada «Balneario de las aguas de la Esperanza». Como prueba del aprecio que al señor Porcar tienen sus compatricios, la noche del mismo día de su llegada, la banda de música de Santa Cecilia le dio una serenata,  tocando varias escogidas piezas de su  repertorio,  El señor Porcar, con la.galantería que le es peculiar,  obsequió después a los individuos de la banda y a todos los amigos suyos que asistieron a oír la serenata, con abundantes dulces,  pastas, vinos, licores y cigarros habanos.
Desde el día siguiente al de su llegada, el señor Porcar ha emprendido nuevas e importantes obras en el ya frondoso parque de su Balneario, que lo embellecerán más y más. Ha dado comienzo a la construcción de dos chalets, primeros de una serie de seis o quizás de ocho, que se levantarán en tan ameno sitio, por si algunas personas que acudan a tomar sus aguas, desean vivir, en familia y separadas  del bullicio. Los dos chalets en construcción se llamarán «Villa-Concha». y «Villa-Esperanza». Se me asegura que el señor Porcar tiene en estudio otros varios proyectos, que dada su actividad y carácter emprendedor, abrigo la confianza de que han de ser un hecho, dentro de plazo relativamente corto. Pretende montar un palomar de mensajeras, de las que ya posee varias parejas en Barcelona y Tortosa, con el fin de tener, cuando le convenga, comunicación directa entre ambas poblaciones, por medio de aquellas: continuar la vía, empezada el año anterior, que se titulará calle de la Salud, y por la cual se podrá bajar cómodamente a las mismas fuentes donde nacen las aguas quedan  nombre al Balneario; y últimamente, y por ahora, sino encuentra obstáculos que se lo impidan, piensa ensanchar la plaza de toros,  que linda con sus propiedades, para darle una cabida de 13 a 14 mil espectadores. Este proyecto, si se realizara, sería de grandísima utilidad   para Tortosa en general, pues pudiéndose dar corridas de primor orden, sobre todo en las fiestas de la Cinta, afluiría aquí gran número de forasteros para presenciarlas.

Panorámica del Balneario de Porcar